Respiramos desde el primer instante en que llegamos al mundo y es el último aliento el que nos despide.

Los beneficios de una buena respiración son múltiples: al inspirar y espirar de forma completa, usando la mayor parte de los pulmones, oxigenamos mejor todo el cuerpo por medio de la sangre, y aumenta con ella la nutrición de cada una de las partes del organismo.

Al expulsar el aire viciado de lo más profundo de los pulmones eliminamos toxinas y gases nocivos.

La respiración pulmonar es sólo la respiración externa del cuerpo, la interna se produce cuando cada célula toma el oxígeno que transporta la corriente sanguínea y expele dióxido de carbono CO2, que es llevado a los pulmones por la sangre, para ser eliminado.

Al respirar en momentos y en situaciones concretas, aplicando la inspiración o la espiración correctamente, hará que cambie el estado en el que nos encontremos.

Aprender a respirar tiene múltiples beneficios, entre otros:

  • Calmar estados de ansiedad y nerviosismo
    Observamos que por ejemplo en una situación tensa o conflictiva, nuestro diafragma sube, toma rigidez, realizando una retención respiratoria que nos colapsa y empeora la circunstancia, por eso se dice: ¡Respira hondo y relájate!
  • Fortalecer y liberar la musculatura diafragmática e intercostal;
  • Mantener concentrada la mente;
  • Oxigenar la musculatura durante la actividad física;
  • Influir en los procesos involuntarios del organismo;
  • Facilitar la interiorización de los sentidos.

 

Aprender a respirar

Aprender a respirar
Compartir...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePrint this page
Etiquetado en:                        

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies